La competencia de pista y campo trajo varias sorpresas. 26
millas de una maratón de 365 yardas se había preparado. El candidato para
llevarse el primer lugar era abidi bikila de Etiopía. Este atleta ya había
logrado triunfos antes de las Olimpiadas ya que en 1964 ya había vencido en
esta competición. Lo que pocos sabían es que en esta ocasión, había llegado con
una lesión (un hueso roto en sus pies) sufrida semanas atrás, lo cual en el
transcurso de la carrera, el dolor aumentó más de lo que se esperaba obligándolo
a abandonar la carrera. Muy cerca de él se encontraba Mamo Wolde, su compañero
en la competencia quien más adelante fue el ganador de la medalla de oro. Una
hora después, sólo faltaba un competidor, John Stephen Akwari de Tanzania.
Algunos suponían que por el tiempo transcurrido lo mejor hubiera sido abandonar
la competencia, pero él no pensó igual y terminó dejando en alto su dignidad.
Cuando los periodistas le preguntaron por qué no se rindió el respondió: “Mi
país no envió 5.000 millas para empezar una carrera, ellos me enviaron 5.000
millas hasta aquí para terminar la carrera”.
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